40 minutos de pánico en Hawai: “Los niños preguntaban por qué íbamos al sótano”

Pánico en Hawai tras alertar a sus ciudadanos, por error. Las autoridades confirmaron más tarde que no existía tal amenaza

Lauren McGowan, de vacaciones en la isla de Maui (Honolulú), contó que el personal de su hotel, el Montage Kapalua Bay, le pidió que se refugiara en el sótano. Nadie entró en pánico, recuerda, “más bien fue confuso”, con niños preguntando por qué hacía falta ir al sótano.

Otra vecina explicaba a CNN que estaba en la ducha lavándose el cabello cuando sonó la alerta. “Salté de la ducha para leer el mensaje”, dijo, “e intenté llamar a mi novio, que en realidad está estacionado en Pearl Harbor”, pero el teléfono le indicó que no podía hacer una llamada, “lo que hizo que la situación fuera mucho más estresante”. Hines se reunió entonces con sus vecinos, “tratamos de averiguar si íbamos a ir en automóvil o correr al refugio más cercano”, explicó.

No había ningún misil en camino ni nadie pretendía bombardear la paradisíaca isla, pero durante 40 minutos reinó el caos y la confusión entre residentes y turistas de Hawai. Lo normal tras haber recibido el siguiente mensaje: “Alerta de emergencia. Amenaza de un lanzamiento de misiles balísticos a Hawai. Busque refugio inmediato. Esto no es un simulacro”.

El mensaje llegó a algunos teléfonos móviles poco después de las 8.00 de la mañana (18.00 horas, GMT), a través del sistema de alertas oficial Amber, y rápidamente se difundió por las redes sociales.

Tuvieron que pasar 38 minutos hasta que el mismo sistema envió otro mensaje de rectificación asegurando que la alerta se debía a un error humano y que el archipiélago no estaba bajo amenaza de un misil balístico, en un contexto geopolítico tenso por las amenazas de un ataque nuclear desde Corea del Norte contra intereses estadounidenses.

Pasados los momentos de tensión, han comenzado a circular las curiosas historias vividas por las familias durante esos instantes.

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Una residente de Hawai, Alison Teal, explicó por correo electrónico a la AFP que cuando recibió la alerta vivió “el peor momento” de su vida. “Corrí hacia mi familia y advertí a todo el mundo en la playa que tenían que huir. Mi compañero tiró su café y se precipitó hacia la casa”. “Hace poco me dijeron que si un misil era lanzado desde Corea del Norte teníamos 20 minutos antes del impacto”, contó. Alison relata el “pánico” que pudo ver en los rostros durante esos minutos, “una eternidad”, dice ella.

Las autoridades confirmaron más tarde que no existía tal amenaza

No había ningún misil en camino ni nadie pretendía bombardear la paradisíaca isla, pero durante 40 minutos reinó el caos y la confusión entre residentes y turistas de Hawai. Lo normal tras haber recibido el siguiente mensaje: “Alerta de emergencia. Amenaza de un lanzamiento de misiles balísticos a Hawai. Busque refugio inmediato. Esto no es un simulacro”.

El mensaje llegó a algunos teléfonos móviles poco después de las 8.00 de la mañana (18.00 horas, GMT), a través del sistema de alertas oficial Amber, y rápidamente se difundió por las redes sociales.

Tuvieron que pasar 38 minutos hasta que el mismo sistema envió otro mensaje de rectificación asegurando que la alerta se debía a un error humano y que el archipiélago no estaba bajo amenaza de un misil balístico, en un contexto geopolítico tenso por las amenazas de un ataque nuclear desde Corea del Norte contra intereses estadounidenses.

Pasados los momentos de tensión, han comenzado a circular las curiosas historias vividas por las familias durante esos instantes.

Una residente de Hawai, Alison Teal, explicó por correo electrónico a la AFP que cuando recibió la alerta vivió “el peor momento” de su vida. “Corrí hacia mi familia y advertí a todo el mundo en la playa que tenían que huir. Mi compañero tiró su café y se precipitó hacia la casa”. “Hace poco me dijeron que si un misil era lanzado desde Corea del Norte teníamos 20 minutos antes del impacto”, contó. Alison relata el “pánico” que pudo ver en los rostros durante esos minutos, “una eternidad”, dice ella.

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Lauren McGowan, de vacaciones en la isla de Maui (Honolulú), contó que el personal de su hotel, el Montage Kapalua Bay, le pidió que se refugiara en el sótano. Nadie entró en pánico, recuerda, “más bien fue confuso”, con niños preguntando por qué hacía falta ir al sótano.

Otra vecina explicaba a CNN que estaba en la ducha lavándose el cabello cuando sonó la alerta. “Salté de la ducha para leer el mensaje”, dijo, “e intenté llamar a mi novio, que en realidad está estacionado en Pearl Harbor”, pero el teléfono le indicó que no podía hacer una llamada, “lo que hizo que la situación fuera mucho más estresante”. Hines se reunió entonces con sus vecinos, “tratamos de averiguar si íbamos a ir en automóvil o correr al refugio más cercano”, explicó.