Alberto Fernández cerró la gira europea con la promesa de Emmanuel Macron de interceder ante el Fondo

Cuando Alberto Fernández Emmanuel Macron salieron de la reunión de trabajo que dio inicio ayer, en esta ciudad, al encuentro bilateral, el presidente francés lo tomó de la mano. Sin soltarlo, el dueño de casa le ofreció una recorrida rápida por los salones principales del Palacio del Elíseo, antes de que ambos se dirigieran al almuerzo que compartieron con las primeras damas y un grupo de argentinos residentes en Francia, en otro sector de la sede del gobierno francés.

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El gesto, de una cercanía inusual, no hizo más que coronar el apoyo público que Macron dio al proyecto de renegociación de deuda externa argentina, el más contundente de los respaldos que recibió Fernández durante su gira europea. “Quisiera decirle que Francia lo acompañará y se movilizará con el FMI y otros socios para ayudar a la Argentina a volver el camino del crecimiento y de una deuda sostenible”, dijo el presidente francés en la declaración que dio junto a Fernández en el patio central del palacio, antes del inicio del encuentro bilateral.

“La situación económica de su país es, por supuesto, un tema de preocupación, pero también de movilización. Siempre hemos apoyado los esfuerzos de estabilización de su economía, de integración en la comunidad financiera internacional, y seguiremos haciéndolo”, agregó Macron, frente al corralito de prensa, después de referirse al presidente argentino como “querido Alberto”. Se habían saludado con un abrazo al pie de la escalinata de ingreso al edificio. Para llegar hasta ahí, Fernández había caminado unos 40 metros, delante de una formación de la Guardia Republicana, con efectivos vestidos de azul y provistos de bayonetas y sombreros con plumas rojas.

Ese arranque, solo precedido por una conversación telefónica en noviembre y un encuentro fugaz en Jerusalén hace diez días, auguraba una reunión en buenos términos. Pero la conversación privada superó las expectativas, aseguraron en la comitiva argentina. Macron contó que conocía muy bien a la directora ejecutiva del FMI, la búlgara Kristalina Georgieva, y que ya le había sugerido en dos ocasiones que ayudara a la Argentina. “Para nosotros, es una prioridad que se recuperen”, dijo el francés, según contaron los funcionarios argentinos.

Fernández estuvo acompañado por el canciller Felipe Solá; el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello; el secretario de Comunicación Pública, Juan Pablo Biondi; el diputado Eduardo Valdés; el jefe de gabinete de la Cancillería, Guillermo Justo Chaves, y el embajador argentino en Francia, Mario Verón Guerra. La primera dama, Fabiola Yáñez, se sumó al almuerzo después de ser recibida por Brigitte Macron. Antes había participado de un encuentro en la Unesco sobre políticas para la infancia. Todos regresarán a Buenos Aires esta noche.

Como había hecho la canciller alemana, Angela Merkel, el presidente francés combinó las promesas de apoyo con cuestiones menos amables. Consultó por un reclamo del Grupo Suez, una firma francesa en conflicto con el gobierno de Santa Fe por la operación del servicio de agua, y pidió detalles sobre la posición de la Casa Rosada respecto de la crisis en Venezuela. Fernández, aseguran en la comitiva argentina, reiteró la necesidad de una solución negociada con el gobierno de Nicolás Maduro y propuso a Macron involucrarse en un plan conjunto.

Cuando Macron puso sobre la mesa el acuerdo entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, Fernández repitió la frase que había usado para advertir a Merkel sobre la necesidad de buscar la forma de que el tratado no genere “asimetrías” que agraven la situación de la Argentina: “Usted me invita a bailar el tango cuando estoy en terapia intensiva”.

Consciente de que el gobierno francés también tiene reparos sobre el acuerdo, Solá fue todavía más contundente. “Es una bomba atómica contra el Mercosur”, le dijo a su par, el canciller Jean-Yves Le Drian, sobre la posibilidad de que los países del bloque sudamericano puedan adherir al tratado por separado. El funcionario argentino aprovechó además para solicitarle que en las negociaciones que la UE está por empezar con el Reino Unido por el Brexit el bloque solicite que los británicos acepten el reclamo para iniciar el diálogo sobre la soberanía de las islas Malvinas.

Después de cuatro horas de visita, Macron acompañó a Fernández hasta la puerta y, cuentan en la comitiva argentina, lo despidió con otro gesto amistoso. “Siento que nos conocemos desde hace mucho tiempo”, le dijo.

Venezuela: propuesta de una salida negociada

No solo defendió la posición de su gobierno sobre la crisis en Venezuela. Alberto Fernández intentó además involucrar a Francia y, por su intermedio, al resto de Europa, en un plan para reactivar la búsqueda de una solución negociada con el gobierno de Nicolás Maduro. Revitalizar el llamado Grupo de Contacto, con Europa como protagonista, y la Argentina y México como aliados en América Latina. Ese es el plan que Fernández le propuso a Emmanuel Macron. “El bloqueo fortalece a Maduro. Necesitamos recuperar el diálogo”, argumentó, tras cuestionar la proclamación de Juan Guaidó como presidente interino, convalidada por Francia. Según la comitiva, Macron se comprometió a analizar la propuesta.