El fundamentalismo islámico, el “ISIS” admite el secuestro de mujeres

El ISIS admite el secuestro de mujeres: el relato de algunas sobrevivientes

El fundamentalismo islámico.

mujer

Las capturan y luego las venden a militantes en Siria, quienes las convierten al islam para casarse. Algunas lograron escapar y contaron cómo fue el cautiverio.

Los yihadistas del Estado Islámico de Irak (ISIS por sus siglas en ingles) esclavizan y venden a mujeres y niños que ellos mismos capturan. Así lo afirma el último número de la revista de propaganda Dabiq publicada el domingo.

La organización sunita radical admite por primera vez de forma abierta que está entregando como esclavos a miembros de la comunidad yazidí. Decenas de miles de ellos, una minoría que vive principalmente en el norte de Irak, tuvieron que abandonar sus hogares a causa de la ofensiva yihadista en la zona.

La agencia AP logró entrevistar a una mujer que logró escapar de los yihadistas y sobrevivió. Por razones de seguridad ella pidió que no se mencionara su nombre. Contó que ella junto a otra jóvenes fueron llevadas a la ciudad de Tal Afar, donde las mantuvieron en la cárcel de Badosh. Cuando los bombardeos norteamericanos comenzaron los militantes las trasladaron al bastión más importante del grupo: Mosul, al norte de Irak.

Desde Mosul, ella y sus hermanas fueron llevadas a la ciudad de facto de los militantes, la ciudad siria de Raqqa. Las dejaron en una casa junto a otras secuestradas. “Se llevan a las jóvenes a Siria para venderlas”, contó. “Me vendieron en Siria. Me quedé unos cinco días con mis dos hermanas y luego una de ellas fue vendida y llevada a Mosul mientras yo me quedé en Siria”, relató.

En Raqqa, contó, primero fue vendida a un palestino. Ella asegura que le disparó, argumentando que el ama de llaves, que estaba en disputa con el hombre la ayudó dándole un arma. Ella huyó, pero no tenía donde ir. Entonces, terminó yendo al único lugar que conocía, la casa en la que en un principio había compartido junto a otras mujeres en Raqqa. Allí, los militantes no la reconocieron y volvieron a venderla, esta vez a un militante saudí por 1.000 dólares. El hombre, que la llevó a una casa que compartía con otros militantes, le dijo: “Te voy a cambiar el nombre por Abeer, así tu madre no te reconoce. Te convertirás al islamismo y luego me casaré contigo”. No obstante, la joven se negó y por eso huyó.

Otra de las mujeres con las que habló AP describió las difíciles condiciones en las que vivían, que los militantes les negaban comida, agua e incluso un lugar donde sentarse. En Mosul, contó, ella y otras mujeres fueron llevadas a una casa llena de combatientes. “Cada uno elegía a una de nosotras”. Dijo que nunca fue violada, probablemente porque estaba embarazada, pero relató que fue testigo de cómo otras mujeres eran violadas.

Después de varias semanas, fue capaz de escaparse por la ventana de un baño durante la noche. Un vecino de Mosul la encontró en la calle y la ayudó a salir de la ciudad. Contó que intentó convencer a otras mujeres de que se escaparan, pero ellas tenían mucho miedo.

En el mes de agosto, miles de yazidíes estuvieron bloqueados en las montañas de Sinjar durante varios días, y otros fueron masacrados. Al mismo tiempo se desconoce el paradero de cientos de ellos, mujeres y niños. Todas las mujeres que lograrron escapar y fueron entrevistadas declararon haber visto decenas de mujeres y niños de hasta cinco años en cautiverio.

Fuente: Agencias