El primer ministro israelí bajo presión por enfrentamientos que dejaron ocho muertos

Benjamin Netanyahu está siendo duramente criticado por las nuevas medidas de seguridad impuestas en la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén que dejaron un saldo de ocho muertos.

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El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, continuaba bajo presión este domingo después que ocho personas murieran durante el fin de semana en los enfrentamientos por las nuevas medidas de seguridad impuestas en la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén.

Responsables israelíes afirmaron estar abiertos a modificar las medidas de seguridad decretadas en la Explanada (conocida como Monte del Templo por los judíos), en cuyos accesos Israel instaló detectores de metal después de que dos policías israelíes murieran en un ataque cerca de allí el 14 de julio.

La medida en este delicado punto de Jerusalén, considerado el tercer lugar santo del islam y el sitio más sagrado del judaísmo, provocó la ira de los palestinos.

“Los responsables de seguridad han recomendado las medidas a tomar, decidiremos en consecuencia”, declaró este domingo Netanyahu antes de reunirse con su consejo de ministros. Después, tenía previsto hacerlo con su gabinete de seguridad.

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Este domingo, en uno de los accesos (que seguían contando con los detectores) se habían instalado algunas cámaras de seguridad, lo que podría suponer una alternativa.

El general israelí Yoav Mordechai, jefe del COGAT, la agencia del Ministerio de Defensa que se encarga de los civiles en los territorios palestinos, dijo que podrían realizarse cambios en la política de seguridad.

“Estamos examinando otras opciones y alternativas que puedan garantizar la seguridad”, declaró Mordechai en una entrevista con la cadena Al Jazeera.

El ministro de Seguridad Pública, Gilad Erdan, afirmó que seguiría defendiendo que haya detectores de metal mientras no se encuentre una alternativa satisfactoria.

Por su parte, el secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Abul Gheit, acusó este domingo a Israel en un comunicado de “jugar con fuego” con sus medidas de seguridad y advirtió que “ningún musulmán aceptará que nadie viole” sus lugares santos, recordando que Jerusalén “es una línea roja”.

La crisis ha cobrado eco a nivel internacional. El Consejo de Seguridad de la ONU celebrará una reunión a puertas cerradas el lunes sobre el aumento de la violencia en Israel después de que Egipto, Francia y Suecia solicitaran una reunión para “hablar urgentemente sobre cómo respaldar los llamados para una desescalada de la violencia en Jerusalén”.

Las tensiones han ido en aumento a raíz de la instalación de los detectores en la Explanada, que alberga la mezquita Al Aqsa y la Cúpula de la Roca, después del ataque del 14 de julio.

Los palestinos rechazan los arcos de seguridad porque interpretan la medida como un movimiento de Israel para incrementar su control en el lugar. Como protesta, rechazaron rezar en el complejo y han estado orando en las calles aledañas.

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Las autoridades israelíes afirman que los atacantes del 14 de julio habían escondido armas en la Explanada de las Mezquitas y que salieron de allí antes de disparar contra los policías.

El viernes, Israel vetó la entrada a los hombres menores de 50 años a la Ciudad Vieja.

Los enfrentamientos estallaron entre las fuerzas de seguridad israelíes y los palestinos en torno a la Ciudad Vieja y otras partes de Jerusalén Este, anexionado por Israel, así como en Cisjordania ocupada, dejando tres palestinos muertos.

El viernes por la noche, un palestino irrumpió en una vivienda de una colonia judía de Cisjordania y acuchilló a cuatro israelíes, matando a tres de ellos.

El sábado se produjeron nuevos choques. Jóvenes palestinos lanzaron piedras y cócteles molotov cuando el Ejército israelí empleó una grúa para bloquear la aldea del atacante, en Cisjordania.

Ese día, también se registraron enfrentamientos en Jerusalén Este y en otras localidades palestinas, según la policía. Dos palestinos murieron durante los choques.

Por otro lado, las fuerzas de seguridad israelíes informaron el domingo del arresto de 25 miembros del movimiento islamista Hamas, que gobierna en la franja de Gaza.

Las detenciones se llevaron a cabo en Cisjordania, según un comunicado de la agencia de seguridad interior de Israel, como medida preventiva tras “las tensiones en torno al Monte del Templo”.

Además, un misil disparado este domingo desde la Franja de Gaza hacia Israel explotó en pleno vuelo, indicó el Ejército israelí, sin causar daños. Ningún grupo palestino reivindicó el lanzamiento.

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