Más Gol y menos pick-ups: la clase media desplaza al campo como principal “motor” del mercado de los 0Km

 La venta de autos económicos se disparó en mayo, con subas de hasta 200% en determinados modelos. En tanto que los patentamientos de las camionetas más demandadas por el agro, volvieron a moverse en terreno negativo, luego de la caída registrada en abril. Ganadores y perdedores

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La venta de vehículos 0Km suele funcionar como una suerte de “tomógrafo” que refleja, con sus particularidades, el devenir de la economía. 

Variables como el dólar estable, una mayor apertura importadora o una fuerte transferencia de recursos hacia una determinada rama de actividad, es común que luego se vean traducidas en el ranking de los modelos más demandados.

Cuando el macrismo levantó el cepo cambiario y aduanero, por ejemplo, los patentamientos de marcas premium, como BMW o Audi, crecieron exponencialmente y de forma casi inmediata, de la mano de compradores que durante años debieron posponer sus operaciones.

Ahora, las estadísticas correspondientes a los primeros cinco meses del año, están revelando algunos datos clave:

-Por un lado, el campo, la construcción y otras actividades productivas, han ido desacelerando poco a poco la demanda de pick-ups, vehículos que fueron las grandes estrellas del 2016.

-De hecho, en mayo, las ventas de los tres principales modelos de camionetas mostraron caídas interanuales de entre 5% y 20%, que se sumaron a las bajas de abril, que llegaron a ser del 27%. 

-En paralelo, el abaratamiento de los autos frente a los salarios, está dando lugar a un verdadero boom de compras: los modelos económicos que ahora lideran el ranking -y que suelen ser los más elegidos por la clase media-, están creciendo a un ritmo de entre el 40% y el 200%. 

“Si se analiza el listado de los diez vehículos más patentados, fácilmente ocho son del segmento entry level. Vemos que se está dando un corrimiento del mercado hacia una `normalización`, luego de los cambios que tuvieron lugar tras las medidas tomadas por el Gobierno”, apunta Franco Rolland, economista especializado en el mercado automotor de la consultora Abeceb.

Alzas y bajas

Según la Asociación de Concesionarios (ACARA), en mayo las ventas crecieron casi un 25% interanual.

Una de las novedades es que, entre los principales “animadores” del ranking, la pick-up Toyota Hilux, que en los últimos meses supo pelear por un lugar en el podio y que hasta llegó a ubicarse algunas veces en el primer puesto, retrocedió varios escalones.

En concreto, el mes pasado se comercializaron 2.700 unidades de la camioneta icónica de la marca japonesa.

Esto implicó una fuerte caída del 20% respecto de las más de 3.300 que había logrado patentar en igual mes de 2016. Caída que, por cierto, se suma a la contracción del 27% observada en abril.

Pero no fue la única: otras pick-ups representativas también tuvieron un mayo con tasas negativas: la Volkswagen Amarok y la Ford Ranger experimentaron una caída interanual del 5%. 

Como contrapartida, un modelo entry level, que a esta altura es todo un símbolo de la clase media, como es el Volkswagen Gol, se ubicó cómodamente en el primer lugar en mayo, de la mano de un salto de casi 100% y 3.900 unidades vendidas

También fue importante la performance de otros vehículos que figuran entre los más económicos del mercado nacional, como es el caso de los Chevrolet Onix (con un avance interanual de casi 200%) y Prisma (+270%).

Al analizar estas tendencias, Alberto Príncipe, presidente de la Cámara del Comercio Automotor (CCA), afirma que, tras los fuertes cambios económicos que se dieron en 2016 y que motorizaron la venta de pick-ups, la frialdad que viene mostrando la actividad productiva en lo que va del año, no está ayudando a traccionar en la misma magnitud, lo que desalentó la renovación de unidades.

Para Rolland, de Abeceb, si bien no hay que subestimar las ventas de “chatas” -que considera que están en niveles saludables-, sí considera que hubo una desaceleración, tras el boom experimentado por el segmento comercial a lo largo de 2016.

“La transferencia de ingresos hacia el campo, luego de las medidas tomadas por el macrismo, impactó positivamente y de lleno a lo largo del año pasado”, apunta el experto, quien agrega que una vez superado ese efecto inicial, las tasas de crecimiento tienden a estabilizarse, algo que se refleja claramente en las estadísticas.

Si se consideran los cuatro autos entry level más vendidos del país y las dos pick-ups más comercializadas, se observa que entre enero y mayo, los primeros acumulan una tasa de crecimiento de entre el 44% y el 200%. 

Como contrapartida, las camionetas no superan el 10% de suba (ver cuadro).

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El campo es el gran motorizador del mercado de “chatas“. Según estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario, productores agrícolas y ganaderos fueron responsables directos de la mitad del crecimiento de ventas durante 2016.

Esto se debió, fundamentalmente, a la quita de retenciones a las exportaciones que comenzó a operar ese mismo año y también al fin de las trabas que sufrían algunas commodities, como el trigo y la carne. Todo esto provocó una fuerte recomposición de los precios.

Este tipo de medidas, que dotaron de mayor competitividad al agro, fueron vitales el año pasado para el negocio automotor porque significaron un abaratamiento de las pick-ups en términos de producción.

Y si bien la ecuación sigue siendo positiva para el sector rural, la realidad es que buena parte de la ventaja se terminó perdiendo:

-En 2015, tomando como base una Toyota Hilux con tracción 4×4 y cabina simple –valuada en ese entonces en cerca de $350.000-, se necesitaba el equivalente a 361 toneladas de maíz. 

-En 2016, la Hilux subió de precio ($487.000, restyling mediante), pero la eliminación de los derechos de exportación para ese grano operaron en favor del bolsillo de los productores, que pasaron a requerir de apenas 163 toneladas del cereal.

-Es decir que con menos de la mitad del volumen que se requería el año anterior podían acceder a esa pick-up. 

-¿Cómo es la ecuación en la actualidad?: el precio que se pacta en la Bolsa de Rosario ha sufrido una baja para ese cultivo, mientras que el valor de la camioneta aumentó en términos nominales. Esto genera que hoy se requiera el equivalente a 226 toneladas de maíz para comprar una unidad.

-Es decir, un nivel que si bien está todavía bien por debajo de 2015, representa casi 40% más que el año pasado. 

A esto se suma que la actividad productiva en general -que incluye sectores que naturalmente demandan este tipo de vehículos-, todavía no da muestras de reactivación.

Según el INDEC, la industria sufrió un retroceso del 2,3% en abril, acumulando así una racha negativa de 15 meses consecutivos.

Empresas de rubros como el químico, alimenticio, textil y metalúrgico, figuran entre las más castigadas. Y esto, claramente, desalienta la demanda de camionetas para trabajo.

“Revancha” para los salarios 

Así como hoy un productor agrícola necesita destinar una mayor parte de su cosecha para cambiar su pick-up, los asalariados este año deben destinar una menor proporción de sus ingresos para subirse a un 0Km. 

“Las ventas de autos se vieron favorecidas por diferentes factores. Uno muy importante es que los precios de los vehículos vienen creciendo por debajo del índice inflacionario. Esto genera una clara percepción de que se han abaratando en relación a otros bienes de la economía”, apunta Rolland.

El experto agrega que “como los valores de los 0Km también se movieron menos que los salarios, entonces hubo un abaratamiento real en términos de ingresos”.

Según un relevamiento de la consultora Economía & Regiones, si se analiza el ranking de los 10 autos más patentados de la Argentina (excluyendo pick-ups), se observa que en abril prácticamente no aumentaron sus precios respecto del mes de marzo.

La variación de los 0Km, en promedio, fue tan sólo del 0,1%, mientras que la medición del Indec para ese mismo período trepó un 2,6%. 

En tanto, si se considera la variación de precios de los autos correspondiente a los 12 últimos meses, la misma fue de apenas 10%, frente a un 27,5% que acumuló el IPC.

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Incluso, hubo modelos que se abarataron en términos nominales, como el Chevrolet Onix, cuyo precio bajó más de un 5%, volviéndose así más accesible para un comprador. A modo de ejemplo:

-En 2016, con un ingreso promedio de $15.910 (en base a datos oficiales), un empleado de la Ciudad de Buenos Aires necesitaba 16,6 remuneraciones para subirse a esa unidad.

REGIÓN NORTE – Pcia.Bs.As.