Merkel condenó el arresto de alemanes en Turquía y dijo que habrá consecuencias

Ya suman 12 los ciudadanos germanos arrestados por razones políticas en medio de la purga de Erdogán.

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El conflicto entre Alemania y Turquía se agudizó esta semana con la detención por razones políticas de otros dos alemanes en Ankara, lo que llevó a 12 el número total de ciudadanos germanos arrestados por el gobierno de Recep Tayyi Erdogan.

La canciller alemana, Angela Merkel, condenó el hecho y amenazó con consecuencias para Turquía en las relaciones bilaterales y en el ámbito de la Unión Europea (UE). “Vistos los acontecimientos de los últimos días, tal vez debamos plantearnos ir más lejos”, advirtió la mandataria en un acto ante empresarios celebrado en Nuremberg.

Merkel aludió en su intervención a tres casos resonantes. El del periodista turco-alemán Deniz Yücel, corresponsal del diario Die Welt en Turquía, quien ayer cumplió 200 días de encarcelamiento; al de una periodista e intérprete con doble nacionalidad que está en prisión con su hijo de corta edad desde hace meses, y al caso de Peter Staudler, detenido el pasado julio cuando participaba de un seminario de derechos humanos en Turquía.

“En la gran mayoría de estos casos, las detenciones carecen de todo fundamento”, apuntó Merkel, para quien el proceder de Turquía “no tiene nada que ver con nuestros principios de lo que es un estado de derecho”.

Por eso la canciller alemana ratificó su determinación de bloquear cualquier negociación entre la Unión Europea y Ankara para avanzar hacia una unión aduanera, al tiempo que criticó los intentos de injerencia de Erdogan en la campaña electoral alemana.

Hace unas semanas, Erdogan llamó a los ciudadanos de origen turco de Alemania a no votar en las elecciones generales del 24 de septiembre ni al bloque conservador de Merkel ni a los socialdemócratas del aspirante Martin Schulz, así como tampoco a los ecologistas Los Verdes, por considerarlos “enemigos de Turquía”.

El gobierno de Ergodan lleva adelante una brutal purga en Turquía tras el fallido golpe de Estado de julio del año pasado, con miles de detenidos de distintos ámbitos, entre ellos militares, policías, diplomáticos, docentes y periodistas.

Inclusive el gobierno turco le viene pidiendo a otros países la detención y extradición de personalidades a las que considera “terroristas” o “golpistas”. Uno de estos casos es el del escritor germano-turco Dogan Akhanli, quien fue arrestado en España cuando se encontraba de vacaciones.

Akhanli, de 60 años de edad, reside en Alemania desde 1991, y posee la nacionalidad alemana. Fue detenido el 19 de agosto en Granada, cuando las autoridades españolas accedieron sorpresivamente al pedido de Erdogán. El gobierno alemán protestó por su detención, y a raíz de ello fue puesto en libertad. Sin embargo, el escritor tiene que permanecer en Madrid a la espera de saber si España acepta o no extraditarlo a Turquía.

“¿Cómo pueden plantearse la posibilidad de expulsarme a un país (Turquía) que se está deslizando hacia el fascismo, cuando los españoles deberían haber aprendido ya de la historia lo que esto significa para la humanidad?”, se preguntó el autor en una rueda de prensa en Madrid, refiriéndose a la dictadura franquista.

A propósito de su detención, solicitada por Ankara, Akhanli comentó: “Es porque me expreso en voz alta, y porque escribo libros sobre el genocidio armenio (perpetrado en 1915, en los estertores del Imperio Otomano) y sobre los derechos de los kurdos”.

Otro periodista turco-sueco, Hamza Yalcin, también fue detenido en España por pedido de Ankara, que lo acusa de haber insultado al presidente Erdogán. Todavía está detenido en Barcelona a la espera de una definición de las autoridades españolas.