Puigdemont desconcierta a todos al admitir otra salida que la independencia

Además, culpó del brote secesionista en Cataluña al Partido Popular

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 Carles Puigdemont volvió a desconcertar a propios y ajenos con sus palabras: el destituido presidente catalán dijo que “es posible” encontrar una solución a la crisis de su tierra que no pase por la independencia.

“¡Siempre es posible! ¡He trabajado durante treinta años para obtener otro encaje de Cataluña en España!”, enfatizó en una entrevista que le hizo el diario belga Le Soir, en Bruselas, donde se refugia desde hace 15 días para eludir la acción judicial española.

Puigdemont proclamó la república catalana el 27 de octubre, antes de ser depuesto, y dijo poco después que “no hay alternativa” a ese rumbo de ruptura. Ahora, cuando se prepara para ser candidato desde su exilio voluntario, se declara dispuesto a aceptar “la realidad de otra relación con España”.

En su explicación, el líder separatista culpa a los gobiernos del Partido Popular (PP) de haber empujado a los nacionalistas catalanes hacia el secesionismo. “¡El origen de todo esto es la invalidación en 2010 del Estatuto de Autonomía que había sido adoptado por los parlamentos catalán y español! ¿Sabe cuántos diputados independentistas había en ese momento en el Parlamento catalán? ¡14 de 135! Ahora se han convertido en 72. El responsable del crecimiento del independentismo es ante todo el PP”.

Nadie en su entorno explicó la lógica detrás de esta nueva cabriola dialéctica. Mientras envía este mensaje en apariencia conciliador, Puigdemont se describe todavía como “el legítimo presidente de la Generalitat” y se prepara para competir en las elecciones del 21 de diciembre.

Es casi seguro que encabezará una lista bautizada Junts per Catalunya. Consiguió que se quitaran las siglas de su partido, el PDeCAT, muy desprestigiadas a raíz de un sinfín de causas de corrupción de los años previos al proceso secesionista.

Sin embargo y pese a lo que sugiere el nombre, fracasó en su intento por unir a todos los partidos nacionalistas. Esquerra Republicana (ERC) competirá por su cuenta con el ex vicepresidente Oriol Junqueras -hoy preso en Madrid- al frente. Y los anarquistas de la CUP también van por su lado.

Las encuestas dan primero por el momento a ERC. Queda por ver cómo medirá la lista encabezada por Puigdemont una vez que se oficialice. Podría darse otra paradoja: una división extrema del voto independentista que le permita a un partido constitucionalista -Ciudadanos o el socialismo- trepar al primer lugar