¿Qué se puede hacer para cuidar la privacidad en Internet?

Existe una gran cantidad de empresas creadas a partir del uso de los datos de los usuarios. Sin embargo, hay ciertos pasos que pueden resultar útiles. El punto clave es recordar que ciertos entornos ponen en riesgo la intimidad del usuario

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La privacidad en Internet aparece en el radar de los usuarios de la red cuando,  por ejemplo, cuando busca un nuevo empleo o mientras tienen una conversación privada de negocios.

En algunos casos, la situación es más compleja, por ejemplo, cuando una joven necesita escapar de un grupo de acosadores en la web o cuando alguien sospecha que está bajo espionaje.

La privacidad en línea no siempre es fácil de conseguir: existe una gran cantidad de empresas creadas a partir del uso de los datos de los usuarios. Sin embargo, hay ciertos pasos que pueden resultar útiles, según informaron desde la empresa de seguridad informática Eset.

El punto clave es recordar que ciertos entornos ponen en riesgo la privacidad del usuario, por lo que si este necesita intimidad, debe mantenerse alejado de ellos. 

De igual forma, si por ejemplo está buscando trabajo y necesita dar una buena impresión en línea, debe recordar que puede mejorar su presencia en redes sociales.

Privacidad “online”
Las actividades nunca serán del todo privadas en las redes del trabajo o de la universidad o el centro de capacitación donde concurra el usuario. 

Más allá de que esté buscando un empleo, contando chismes sobre sus colegas o simplemente haciendo actividades no relacionadas a su trabajo, siempre es una mala idea hacerlo desde la red laboral. 

Mientras que algunas medidas de seguridad sí funcionan, en teoría, la información sobre los sitios donde el usuario entró estará disponible para el empleador, que puede tener recopilarla y utilizarla, más allá que la ley y la jurisprudencia argentina se lo impidan, a excepción del correo electrónico que provee a sus empleados. 

El uso del modo de incógnito o privado en el navegador no es suficiente para cubrir las huellas. Las conexiones que el usuario hace a sitios web aún serán visibles, no solo durante la sesión, sino también después.

Las leyes varían según el territorio, pero los empleadores suelen tener el derecho de interceptar y leer las comunicaciones, entre las que se incluyen correos electrónicos y llamadas telefónicas, así como revisar el historial de navegación.

Si le preocupa la privacidad “online”, no navegue desde la red laboral. Espere hasta llegar a casa o, en cambio, use un dispositivo inteligente para navegar.

Por supuesto, primero asegúrese de que sea su propio dispositivo y de que no esté conectado a la red Wi-Fi del empleador.

No existe ninguna solución mágica definitiva, y es peligroso confiar en que la función “borrar historial” del navegador lo salvará.