Santiago Corcuera: “El financiamiento de un candidato dice más de él que su discurso”

El Presidente de la Cámara Nacional Electoral dice que las PASO no sirvieron para fortalecer a los partidos. En la entrevista con Julio Blanck, Corcuera critica que no se haya aprobado la reforma electoral.

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Santiago Corcuera, Presidente de la Cámara Nacional Electoral, es abogado por la Universidad de Buenos Aires. Docente universitario, tiene 51 años y dos hijos. Ingresó en la Justicia a los 18 años. A los 26 fue secretario letrado de Carlos Fayt en la Corte Suprema. En 1997 la Corte le encomendó la organización de las elecciones para conformar por primera vez el Consejo de la Magistratura. A los 38 años lo nombraron juez de la Cámara Nacional Electoral. Fue en 2001 y consiguió el acuerdo unánime del Senado. Lo que se dice una carrera brillante. Una perlita que pocos conocen: egresado de la Escuela de la Magistratura de Francia, Corcuera fue seleccionado en 2004 por las Naciones Unidas para participar en Irak en la organización de las primeras elecciones tras la era de Saddam Hussein. Estuvo en Bagdad durante tres semanas y cuatro días. Los contó uno por uno. Porque Irak seguía en guerra.

De cara al proceso electoral de octubre hay media docena de provincias que tienen a la Justicia electoral en condiciones precarias, provisorias, transitorias, subrogada. Entre ellas, Capital y Provincia estaban hasta hace muy poquito en esa situación. ¿Tenemos la posibilidad de que el proceso electoral, que ya está por empezar con las PASO de agosto, sea ligeramente caótico en la Argentina?

─No. En primer lugar te corrijo: el caso no es el de Capital; sí Provincia de Buenos Aires y hay otras seis provincias más que tienen juicios subrogantes efectivamente. Pero eso no debería poner en jaque los procesos electorales de ningún modo. E insisto con lo que te dije antes, los procesos electorales son algo más complejo que solamente normas y jueces. De modo que podemos confiar.

─Desde el lugar que usted mira, el punto más alto de la Justicia electoral, el sistema de las PASO, ¿funciona bien? ¿No es un sistema restrictivo que beneficia finalmente, como siempre, a los dueños del aparato partidario? ¿Cómo lo ve?

─Para lo que no funcionó es para lo que se pensaba que iba a funcionar que era fortalecer los partidos. Indiscutiblemente los partidos no se fortalecieron con las PASO. Lo que tenemos es sin ninguna duda un proceso de mayor legitimación de los candidatos. Y, por otra parte, es una obviedad decir que los partidos en la Argentina, al igual que en todas las democracias occidentales, están en una franca crisis. De modo que, si conjugamos que hay candidatos más fuertes y partidos más débiles, ahí tenemos la realidad de nuestras PASO.

─Leí un estudio de la Universidad de Belgrano, difundido la semana pasada o la anterior, que dice que en la Ciudad de Buenos Aires, que se supone que es la más sofisticada y la más politizada del país, la mitad de la gente hoy no sabe qué se va a votar en las PASO de agosto y mucho menos en la elección general de octubre. ¿Esto es habitual a esta altura, faltando dos meses para que cierren las listas, cuatro meses para las PASO, seis meses para la general? ¿O indica un creciente desinterés del público por el acto electoral?

─Hay infinidad de modos de leerlo. Lo que está fuera de discusión es que ya los ciudadanos adquirieron la gimnasia de las elecciones como algo natural. De modo que nadie tiene la agenda del año electoral en la mano. Ahora bien, lo que también es cierto es que los ciudadanos tendrían que empezar a pensar qué es lo que quieren votar. Y, como usted bien dice, tienen una posibilidad muy abierta y tienen infinidad de opciones, infinidad de posibilidades para indagar. De hecho, hay mucha información que en general los ciudadanos no aprovechan para discernir su voto.

─Por ejemplo…

─Datos de sobre-financiamiento de campañas electorales, que están a disposición de quien quiera escuchar.

─¿Eso qué es? ¿Internet?

─Eso es Internet, entrar en una página sencilla, hacer una investigación. Acercarse, a organizaciones no gubernamentales que hacen lectura de esos datos y que les van a poder decir cuáles son los perfiles de los financiadores de las campañas de determinados candidatos. Y muchas veces el financiamiento indica mucho más que los discursos.

─¿Cuánta facilidad hay hoy en la Argentina para hacer fraude en las elecciones?

El sistema argentino es un sistema con mucha intervención cruzada.

─¿A qué llamamos intervención cruzada?

─Interviene mucha cantidad de gente en un proceso que es muy fraccionado, pero al mismo tiempo muy abierto. Las posibilidades de hacer fraude son mínimas aun cuando nosotros podamos criticar otros aspectos del proceso electoral, sobre todo lo que se refiere a la oferta electoral. Todavía hoy el sistema está pensado como si existieran grandes partidos que pudieran hacer un control recíproco del proceso electoral. Y usted y yo sabemos que no es más así. Entonces, hay que repensar el sistema sobre la base de un protagonismo central del ciudadano, no tanto del partido.

─El Congreso rechazó el año pasado un proyecto de reforma electoral del gobierno que, entre otras cosas, ponía la boleta única electrónica y una cantidad de modificaciones. Por lo tanto, en el país, se va a votar con el viejo sistema de lista sábana, boletas por partido, escrutinio manual. ¿Esto solamente demora el conocimiento de los resultados, o facilita la posibilidad de trampear y hacer menos transparente el escrutinio?

─Todos hubiésemos querido que haya más certeza en materia de oferta electoral. Esto es que el ciudadano al entrar al cuarto oscuro encontrara todas las opciones. Eso está fuera de discusión, lo que lamentablemente no ocurrió. Ahora bien, eso no quiere decir que estas elecciones vayan a ser menos transparentes que otras.

REGIÓN NORTE – Pcia.Bs.As.