Un escenario incierto a futuro, Macri y el veto: desilusión con gobernadores, bronca con Pichetto

En el Gobierno tomaron con una mezcla de bronca y decepción la aprobación del proyecto que se sancionó en el Senado.

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Hasta la madrugada, Rogelio Frigerio y su mano derecha, el viceministro político Sebastián García de Luca, intentaron torcer la voluntad de los senadores del PJ. Fue imposible: se habían abroquelado. Desilusionado, tras los intercambios de chat de Whatsapp, el ministro del Interior fue quien le trazó el panorama al presidente Mauricio Macri: el veto ya era una realidad. En el Gobierno tomaron con una mezcla de bronca y decepción la aprobación del proyecto que se sancionó en el Senado. “No había ganas de acordar, todo eran excusas para forzar el veto”, explica a PERFIL una fuente con despacho en Casa Rosada, con su segundo termo de mate bajo el brazo. “El acuerdo de Pichetto con Massa fue muy fuerte, y ninguno quiso romperlo”, agrega. Justamente, por estas horas el jefe del bloque peronista es uno de los blancos de críticas más duras de parte del oficialismo.

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En particular, en Balcarce 50 argumentan que hace 15 días el rionegrino había hablado de “gobernablidad” con los funcionarios. En ese mismo encuentro —que tuvo lugar en el Senado y con la presencia de Frigerio y Emilio Monzó, titular de Diputados— Pichetto los alertó: “Va a ser difícil no aprobar un proyecto que tiene media sanción con el apoyo de todo el peronismo”. El resto fue impulso de Sergio Massa, creen en el macrismo. Otro que generó enojo es el senador petrolero Guillermo Pereyra, quien hace escasos días se había sacado una foto con el presidente junto a su bloque. Terminó votando en contra del oficialismo. Los funcionarios no salían de su asombro. De todas maneras, en el Gobierno admiten que estuvieron “cerca” de cambiar el curso de la sesión. “Estuvimos cerca, a un voto de que se pierda el quórum. Todo el día hasta la madrugada estuvimos intentando dar vuelta la votación”, confía otra fuente oficial. “Fue un debate político atípico y mediático. Y aún así la oposición estuvo a un voto de perder el quórum”, agrega. También hubo espacio para la autocrítica. Por caso, el mensaje de Macri ligando a los senadores del PJ que maneja Pichetto (23). “Fue inoportuno, los abroqueló”, evaluó otro funcionario. Y amplió: “Creemos que todo esto fue un tubo de ensayo para ver si el peronismo se puede unificar”.

 

(Fuente www.perfil.com).